Doce principios sobre educación

Dentro del debate sobre educación, creo que es bueno reflexionar sobre los siguientes principios que afectan a esta materia directamente y pueden aportar un poco de rigor:

1. Estamos ante una cuestión crucial, pues nos jugamos nuestro mismo desarrollo como personas, como seres humanos. La educación recorre transversalmente todo nuestro ser (desiderativo, volitivo, emocional, sensitivo, intelectual, etc.).

2. Por ello mismo, la educación es poder, ya lo decía Mitterrand, no hace falta tomar los palacios de invierno, basta con tomar las escuelas.

3. Con la educación, por tanto, se puede hacer mucho bien o mucho mal. Depende de al servicio que la pongamos, pues la educación tiene un claro sentido instrumental, es un medio, no es un fin.

4. A lo largo de la historia la educación ha servido para manipular y adoctrinar a los niños y juventud al servicio de los diferentes fines de quien controla el poder. Pero también ha servido, tal y como indica muy acertadamente el artículo 27.2 de nuestra Constitución (CE), para el “pleno desarrollo de la personalidad humana”.

5. El problema surge al tratar de resolver esa cuarta pregunta kantiana. El qué puedo conocer (metafísica), qué puedo esperar (teología) y qué debo hacer (ética), se ven determinados por otra previa pregunta: ¿quién soy yo?, que Kant trata de responder en su Antropología. Otro dato de interés, todos los grandes de la política tienen su paralela obra pedagógica: Platón, Aristóteles, San Agustín, Moro, Erasmo, Rousseau, Mill, Nietzsche, Ortega, Russell, por citar sólo algunos ejemplos.

6. La educación es problemática, porque no compartimos el mismo concepto o visión del ser humano. Ante este dilema sólo encuentro, como casi siempre, un único camino satisfactorio, el de la pluralidad y la libertad, con el respeto de unos mínimos básicos. Nuevamente nuestra Constitución, en el mentado artículo 27.2 CE, marca esos mínimos: “el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”.

7. El problema es de perspectiva, vemos más la educación desde el lado de la enseñanza que del aprendizaje. Esto es, nos centramos más en la emisión que en la recepción. Quien recibe es el alumno y éste es el fin principal de la educación. Si este principio simple se asumiera de verdad, si los políticos y los diferentes agentes sociales que participan en el proceso educativo tuvieran la necesaria inteligencia y sensibilidad para aparcar sus intereses ideológico-partidistas y poner delante los de los alumnos y su “libre desarrollo de la personalidad” (art. 10.1 CE), la educación en España no iría tan a la deriva.

8. No olvidemos que el bien y el mal están en la naturaleza humana, yo creo en la neutralidad antropológica: ni Maquiavelo, ni Hobbes, pero tampoco ni Rousseau o Kant. Creo que Platón nuevamente dio en la diana al indicar al final de su República que “no hay hombres malos, sino ignorantes”, por eso creo la primera gran Escuela de la humanidad: la Academia, ilustrada por otro gran principio socrático: “la virtud es conocimiento, y por lo tanto puede enseñarse”.

9. No son pocos los pensadores que nos hablan de una segunda naturaleza del ser humano que surge tras la educación o ilustración: Platón y su mito de la caverna, Kant y su ¡sapere aude! (atrévete a pensar) o Nietzsche y su ilustración frente a la pseudoilustración.

10. No olvidemos uno de los elementos esenciales de la educación: el ejemplo y los modelos a seguir. Reflexionemos un poco sobre cuáles son los modelos, ídolos o ejemplos de nuestros jóvenes y ahí encontraremos algunas claves.

11. Los números son claros, España está en el furgón de cola en inversión en educación y ayuda a la familia, principal agente educativo, sin ninguna duda. La estabilidad familiar, lo es primordialmente para sus miembros más jóvenes. Las políticas que afectan al matrimonio, a la familia, a la conciliación laboral y familiar influyen de manera decisiva en la educación de los hijos.

12. De la transferencia de la materia educativa a las Comunidades Autónomas, especialmente a las gobernadas por partidos nacionalistas, me remito al punto 4, primera parte.

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Una respuesta a Doce principios sobre educación

  1. Arturo Berned dijo:

    Que acertada descripción de la situación del arte actual “… nos centramos mas en la emisión que en la recepción…”; quien es el verdadero artista, quien produce la obra o quien la disfruta?….

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